|
|
| Fabricante: | Apple |
| Modelo: | Macintosh SE/30 |
| Año: | 1989 |
| Nacionalidad: | Yanqui |
| Procesador: | 68030 y coprocesador 68882 a 15'6MHz |
| Memoria: | 4M RAM, 256k ROM, disco de 40M |
| Características destacables: | Un procesador de 32 bits con unidad de gestión de memoria, un coprocesador matemático de gran rendimiento, 4M de memoria ampliables a 128M, disco flexible de 1'4M compatible Mac y PC, disco duro SCSI de 40M u 80M de serie (ampliable a lo que uno pueda imaginar), monitor monocromo incorporado y un conector de ampliación PDS que permite tarjetas de red, gráficas, aceleradoras... Este ordenador tiene la potencia de uno de sobremesa en una carcasa compacta, la misma del Macintosh SE. Sus características lo igualan al Macintosh IIx, incluso su ROM es similar para lo bueno (incorpora QuickDraw en color, lo que posibilita el uso de una tarjeta gráfica en color o con tonos de grises, o el uso de aplicaciones en color en el sistema de sólo blanco y negro) y para lo malo (partes de la ROM sólo direccionan 24 bits, por lo que necesita un programa extensor de 32 bits para acceder a más de 8M de memoria). Originalmente venía con la versión 6.0.3 del MacOS, admitiendo hasta la 7.5.5, que ahora está disponible gratis (y en español). Una joya. |
| Comentarios: | Para algunos, uno de los mejores Macintosh de la historia. Si le añadimos memoria, un disco grande y una tarjeta de red, tenemos un servidor rápido y potente que cabe en cualquier sitio. Actualmente, le sobra potencia para procesar textos, telecomunicaciones (correo electrónico, navegación), etc. Curiosamente, ninguno de sus sucesores, el Classic II, el efímero Performa 200 y el Color Classic (el primer compacto en color), lo igualaban en velocidad a pesar de usar el mismo procesador a la misma frecuencia, pues sus buses del sistema eran de 16 bits, en vez de 32. En otro orden de cosas, yo he ampliado el mío a 8M de memoria y a 160M de disco con un modelo que IBM fabricó para Apple. Sí, amiguitos: mientras en público se pelean, en privado hacen negocios. Y es que no se puede uno fiar de las apariencias. |